La nueva líder del autotransporte mexiquense marca una agenda centrada en el socio, la seguridad y la profesionalización del sector
Con un evento que superó expectativas de convocatoria y organización, Paulina Monserrat Muñoz rindió protesta como delegada de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) en el Estado de México, enviando un mensaje claro: el sector exige cercanía, acción y resultados.
Ante transportistas, autoridades y representantes del gremio, Muñoz destacó que su nombramiento representa un compromiso colectivo. Reconoció la confianza del presidente nacional de CANACAR, Augusto Ramos Melo, así como del Consejo Directivo y la estructura estatal, subrayando que el proyecto que encabeza “no es de una persona, es de todos”.
En su primer mensaje como delegada, puso al centro a los operadores, a quienes definió como el corazón del autotransporte: “Son quienes recorren las carreteras, enfrentan los retos diarios y hacen posible que las mercancías lleguen a su destino. Sin ellos, este sector no existe”.
Muñoz también delineó el peso estratégico del autotransporte en la economía nacional, al recordar que moviliza más del 80% de la carga terrestre y más de 548 millones de toneladas anuales. En ese contexto, enfatizó el papel del Estado de México como uno de los principales hubs logísticos del país, con desafíos urgentes como la inseguridad, la sobrerregulación y el incremento de costos operativos.
“Hoy asumimos el compromiso de ser una delegación cercana, que escucha y que actúa. No sólo que represente, sino que resuelva”, afirmó.
La nueva delegada hizo historia al convertirse en la primera mujer en encabezar CANACAR en la entidad, enmarcando su nombramiento dentro de una transformación más amplia en el liderazgo del país y del propio sector. Aseguró que su gestión buscará abrir más espacios para la participación femenina en el autotransporte, impulsando talento, capacidad y resultados.
Por su parte, Augusto Ramos Melo, presidente nacional de CANACAR, reconoció el liderazgo de Muñoz y el arraigo que representa su trayectoria en el sector. Destacó la relevancia del Estado de México como eje logístico nacional, donde circulan miles de unidades de carga y convergen algunas de las rutas más transitadas del país, como la México–Querétaro.
Ramos Melo reiteró que el autotransporte es un pilar económico, al movilizar más del 80% de las mercancías en México y representar a más de 250 mil empresas. Subrayó la necesidad de fortalecer la seguridad, impulsar infraestructura como paradores integrales y mantener el trabajo coordinado con autoridades a través de mesas permanentes.
En un entorno de retos como la inseguridad, el déficit de operadores y la necesidad de mayor competitividad, el líder nacional llamó a la unidad del gremio y a mantener una comunicación permanente para anticipar y resolver problemáticas del sector.
La toma de protesta de Paulina Muñoz marca el arranque de una etapa decisiva para el autotransporte en el Estado de México. En el principal nodo logístico del país, donde cada ruta define el pulso de la economía, comienza una gestión que se asume bajo presión real: seguridad, competitividad y dignificación del transportista. El mensaje quedó establecido desde el primer día: resultados que se traduzcan en movimiento.