Producción al alza, superávit comercial y crecimiento de nuevas tecnologías marcan el ritmo de la industria automotriz nacional
En una conferencia conjunta encabezada por Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores y Industria Nacional de Autopartes, el arranque de 2026 dejó una señal clara: la industria automotriz mexicana avanza con fuerza, precisión y visión estratégica.
El sector de autopartes abrió el año con una producción de 10,015 millones de dólares en enero, respaldada por un crecimiento anual de 9.35%, cifra que coloca a México como uno de los ejes manufactureros más activos de Norteamérica. La inercia responde a la solidez de la demanda en Estados Unidos, la integración bajo el T-MEC y el reacomodo global de cadenas productivas que ha puesto al país en el centro de la relocalización industrial.
Las líneas de producción reflejan esta intensidad. Las partes eléctricas encabezan la manufactura con 1,938 millones de dólares, mientras segmentos como transmisiones, motores y sistemas de propulsión elevan su ritmo. El dato que marca el pulso del momento es el crecimiento de 50.78% en motores a gasolina, evidencia de una industria que responde con agilidad a los cambios del mercado global.
El mapa productivo también muestra amplitud.
El norte del país concentró 4,385 millones de dólares, el Bajío 3,613 millones y la región centro 1,515 millones. En ese tablero, el Bajío destaca por su dinamismo con un crecimiento de 10.61%, consolidando su papel como núcleo industrial clave.
A nivel estatal, Coahuila se mantiene al frente, seguido por Guanajuato, Nuevo León, Chihuahua y Querétaro. En conjunto, las diez principales entidades concentran 86.7% de la producción nacional, reflejo de clústeres altamente especializados y una cadena de valor profundamente integrada.
En comercio exterior, la industria mantiene un paso firme.
Durante enero, las exportaciones alcanzaron 8,791 millones de dólares, frente a importaciones por 5,007 millones, generando un superávit de 3,783 millones de dólares. Este balance fortalece la posición de México como proveedor estratégico del mercado estadounidense y como pieza clave en la arquitectura industrial de la región.
El respaldo a largo plazo también se hace visible. La captación de 2,338 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa en 2025 eleva el acumulado desde 2018 a más de 21,092 millones, confirmando la confianza global en México como plataforma de manufactura avanzada.
En paralelo, el mercado interno muestra una transformación acelerada hacia nuevas tecnologías.
Durante marzo de 2026, la venta de vehículos híbridos, eléctricos e híbridos conectables alcanzó 16,374 unidades, con un crecimiento de 33.9%. En el primer trimestre, el avance se ubicó en 32.4%, con una participación de 11.6% del total de ventas. Los híbridos lideran la preferencia con el 64.4%, seguidos por eléctricos y conectables.
En este contexto, el International Automotive Industry Supply Summit (IAISS), que se celebrará el 6 y 7 de mayo en Querétaro, se perfila como un punto de conexión decisivo. Con más de 8,860 millones de dólares en oportunidades de compra, el encuentro reunirá a proveedores y compradores en esquemas directos de vinculación, alineando capacidades productivas con necesidades reales de la industria.
El arranque de 2026 traza una ruta firme: producción en expansión, exportaciones sólidas y una adopción creciente de nuevas tecnologías. La industria automotriz mexicana entra al año con velocidad sostenida y con un papel definido en la configuración industrial de Norteamérica, donde cada componente, cada inversión y cada vehículo colocan al país en una posición de mayor peso estratégico.