Con una producción que supera los 120 mil millones de dólares, la Industria Nacional de Autopartes (INA) alza la voz ante una nueva ola de aranceles que amenaza con fragmentar la cadena de suministro más integrada del mundo.


En un momento de definiciones críticas para la industria, la Industria Nacional de Autopartes (INA) ha emitido un posicionamiento firme sobre la urgencia de preservar la certidumbre comercial en la región. Tras el reciente revés judicial de la Suprema Corte de EE. UU. sobre el uso de facultades de emergencia, el anuncio del presidente Donald Trump de imponer un arancel provisional del 10% a nivel mundial ha encendido las alarmas en el sector.


El Gigante de las Autopartes en la Encrucijada

Para la INA, lo que está en juego es la estabilidad de un sistema productivo donde la sincronización es la ley:

 * Pilar de Manufactura: México produce más de 120 mil millones de dólares anuales en componentes, consolidándose como el proveedor principal de Estados Unidos.

 * Logística de Precisión: Miles de piezas cruzan las fronteras de Norteamérica cada minuto en una coreografía perfectamente interconectada.

 * Riesgo de Cascada: La INA advierte que los aranceles generalizados generan efectos negativos que se propagan por toda la cadena de valor, elevando costos y provocando retrasos productivos.

 * Fricción de Inversión: La falta de reglas claras introduce una incertidumbre que obliga a reconsiderar decisiones estratégicas de inversión justo en medio de la carrera por la electromovilidad.


Un Frente Unido ante el 2026

De cara a la revisión del T-MEC prevista para este año, la INA sostiene que Norteamérica enfrenta una oportunidad histórica: consolidar su plataforma manufacturera o fragmentarse ante la competencia global. En un entorno donde la digitalización industrial y la relocalización dictan el ritmo, México se mantiene como el socio estratégico y confiable para asegurar la resiliencia de la región.

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