Transparencia radical, certificación de 5,000 operadores y vigilancia pública: el autotransporte entra a una etapa de rendición de cuentas permanente.
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) inicia un viraje estratégico. Tras la declaratoria oficial que acreditó el triunfo de Augusto Ramos en el proceso interno, el organismo que moviliza la mayor parte de la carga terrestre del país anunció una transformación profunda: un modelo de gestión basado en métricas públicas, descentralización y profesionalización acelerada.
Desde el presídium, el presidente saliente, Miguel Ángel Martínez Millán, formalizó el resultado electoral y confirmó que la toma de protesta de Ramos se realizará el próximo 2 de marzo ante la Asamblea Nacional. No hubo espacio para ambigüedades: el relevo está definido y la nueva etapa, delineada.
En conferencia conjunta, Ramos anunció que Rómulo Mejía Durán asumirá la Vicepresidencia General.
“Esta victoria no es una licencia para gobernar de forma aislada, sino un mandato para construir consensos y rendir cuentas permanentemente”, afirmó Ramos.
MÉTRICAS, DATOS Y PROFESIONALIZACIÓN
En el primer año se certificarán 5,000 nuevos operadores, atendiendo uno de los principales déficits del sector. La nueva gestión operará bajo cinco ejes: transparencia radical, rendición de cuentas permanente, gobierno participativo y descentralizado, decisiones basadas en datos e inclusión sin distinción por tamaño de flota o región.
Se publicarán informes de gestión y estados financieros, se implementará un tablero de control tipo “semáforo” para medir compromisos y se activarán foros regionales para descentralizar decisiones.
AGENDA SECTORIAL CON OBJETIVOS MEDIBLES
Seguridad. Programa de Corredores Estratégicos Seguros con monitoreo en tiempo real.
Infraestructura. Incorporación de al menos dos proyectos prioritarios del sector en el Programa Nacional de Infraestructura, en coordinación con la autoridad federal.
Regulación. Armonización normativa con al menos 15 entidades federativas durante el primer año.
Además, en marzo se entregará a la Secretaría de Economía un diagnóstico técnico sobre los desafíos estructurales del sector en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El 2 de marzo no habrá periodo de gracia. La nueva dirigencia de la CANACAR inicia con metas públicas, plazos definidos y compromisos medibles. A partir de ese día, cada decisión tendrá indicador, cada avance será verificable y cada resultado quedará expuesto.